Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
Sonia Chirú

No te metas

17 Juin 2011 , Rédigé par Sonia Chirú - mirando-hacia-panama.over-blog.com Publié dans #Art et culture

Image 4

A la ciudad de Panamá aún le queda ese encanto que tienen las ciudades con historia. No una historia tan antigua como algunas ciudades que conozco, constituídas en núcleos urbanos desde tiempos inmemoriales, colonizadas, conquistadas, fortificadas a través de miles de años. La ciudad de Panamá tiene apenas unos cuantos cientos de años pues se fundó en su sitio actual, después de que Panamá la Vieja fuese destruída por el pirata Henry Morgan en 1671. Es mi ciudad y tenía sólo tres siglos contados de vida cuando de allí salí para otros rumbos, buscando suerte por el mundo.
Aún le queda encanto. Digo, le queda porque no se sabe por cuánto tiempo aún podrá seguir conservando ese no sé qué que tiene la casa de la abuela, hecho de recuerdos de infancia, de sabor a dulce de Semana Santa, de olor a guandú sabroso, de arroz con coco...
Cada vez que voy por ahí, me han querido llevar a los nuevos barrios. Ese relleno que le añadió unos cuantosImage-6.png metros cuadrados a la ciudad y que le puso la orilla del mar más lejos al Hospital Santo Tomás y al Hospital de Niño. Ahora la brisa del Pacífico tiene que pelear duro para entrar por lo que fue uno de los barrios más hermosos y frondosos de la ciudad. La autopista que separa la ciudad del océano despide humo, ruido y peligro para los peatones. La brisa de la Bahía se queda allá bloqueada. Parece que hay un paseo para caminar, correr, ir en bici... todo eso al lado de la autopista con el tráfico intenso, permanente. ¡Eso es progreso, señores! Con las decenas de rascacielos alrededor, más altos, cada vez más altos y espectaculares. Ostentación de nuevos ricos.
El encanto de Panamá no está allí, ¡qué va! El encanto de Panamá está en lo que hace su originalidad, en lo que sólo se encuentra en Panamá. Rascacielos hay en todas partes. Tienes los mismos en Miami, en Kuala Lumpur o en Shanghai. Los mismos en todas partes, con los mismos centros comerciales. Con los mismos zombis consumidores compulsivos.
Catedral.jpgPero en ninguna parte tienes el Casco Antiguo de Panamá, con su Catedral de piedras recuperadas de la antigua ciudad; con antiguos conventos que restaurados se convertirían en palacios y alegría para el visitante, con el Gran Hotel Central, recuerdo de los inicios de las obras canaleras, uno de los hoteles más elegantes de Panamá. Y las Bóvedas, la fortaleza construída sobre la punta rocosa y que vigilaba la llegada de embarcaciones amigas o enemigas por el Pacífico.
¡Cuántas generaciones jugaron en ese espacio de juego! ¡Cuántas carreras en patines! ¡Cuántas caídas y cuántos sustos!  Y después, vino el tiempo de los enamorados. ¿Quién no fue a sentarse agarraditos de la mano en las bancas de las Bóvedas mirando hacia el Pacífico en el crepúsculo? ¿Quién no fue a rumiar una frustración, a consolarse de una contrariedad en la calma de ese lugar de paz? ¿Quién no fue aBovedas pasar una tarde en familia, sobre todo entre la gente más humilde que no teniendo carro ni finca en el interior, su mejor paseo del domingo era pasar la tarde en las Bóvedas?
Hoy, el espacio que antaño las chiquilladas, desde Chorrillo hasta Calidonia, ocupábamos con nuestros juegos, después de la llegada del Niño Dios y de los Reyes Magos, sigue allí, se hecho más bello.  Con más turistas y vendedores de recuerdos y artesanías. Y el You Tube así como los blogs del mundo entero están llenos de elogios a nuestro Casto Viejo, por donde se camina siguiendo los pasos de una historia que forma parte de nuestra cultura y que ha forjado en gran parte nuestra personalidad de citadinos canaleros.A tal punto que nunca pensé que se pudiera vivir tan lejos del Pacífico y del Caribe a la vez.
Pero Panamá, que fue la "Tacita de Oro", se ha convertido hoy en la mina de oro de la especulación inmobiliaria. Una burbuja más que pone en peligro el patrimonio histórico porque donde el Rey Dólar reina, el arte y la historia no tienen cabida. Algunos no estamos de acuerdo.
NO SE METAN CON MI CASCO ANTIGUO Y MI PANAMA LA VIEJA

Partager cet article

Repost 0

Commenter cet article