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Sonia Chirú

Mi vía crucis y Periodismo en democracia

9 Avril 2011 , Rédigé par Sonia - mirando-hacia-panama.over-blog.com Publié dans #Social

Propongo aquí, en version bilingüe dos publicaciones del diario La prensa, del periodista Álvaro Alvarado, comunicador social respetado en Panamá.

Je propose ici, en version bilingue, deux publications du Journal La Prensa, du journaliste Alvaro Alvarado, professionnel de la communication respecté à Panama.


http://www.laestrella.com.pa/mensual/2010/11/09/images/fotos/550x413/29800504.jpg

Mi vía crucis en democracia

La Prensa

Por Alvaro Alvarado

Veintiséis años han pasado desde que tomé la decisión de abandonar mi patria chica, Chitré, para venir a la ciudad con el gran sueño de convertirme en un profesional y construir una familia. Como todo en la vida, comenzar no fue fácil, pues, a diferencia de mis compañeros de la capital, para mi todo se complicaba por ser un joven que ni siquiera conocía las calles y avenidas de la gran ciudad.

 

Fui superando los obstáculos que la vida me presentaba con la ayuda de mi familia, que, con un gran esfuerzo y sacrificio, me dio todo su apoyo para seguir adelante. En diciembre de 1989, en Panamá reinaba el caos y la incertidumbre, bombas, muertos y saqueos. Se me presenta la oportunidad de mi vida: trabajar como periodista en la Corporación Panameña de Radiodifusión. Asumí el reto y hoy, casi 21 años después, he logrado ganarme el respeto de la comunidad panameña por mi verticalidad e independencia, valores que aprendí de mi hogar y de mis profesores.

 

En estos 21 años he dado cobertura a cuatro elecciones presidenciales y me ha tocado compartir con cinco gobiernos diferentes. Durante todo este tiempo he vivido momentos difíciles, pero llevaderos, en los que nunca una crítica o un cuestionamiento fue considerado como una conspiración contra el gobierno. Las cosas han cambiado y hoy los niveles de frustración que siento me obligan a denunciar los duros ataques personales de que estoy siendo víctima desde dos medios de comunicación vinculados a altos personeros del gobierno.

 

Estos dos medios utilizan para sus malsanos propósitos a verdaderos mercenarios del micrófono, que como niños con juguete nuevo, juegan sin ninguna clase de escrúpulos con la noble tarea que impone el periodismo. ¿Pero cuáles han sido los pecados que he cometido para que estos personeros del gobierno, allegados al presidente de la República, hayan decidido derramar todo su odio e intriga en mi contra y de mi familia?

 

Hoy, me confieso ante el Altar de la Patria y dejo al descubierto mis posibles pecados:

  1. Haber cuestionado a un oficial de la Policía Nacional al golpear a dos trabajadores de una estación de gasolina.

  2. Haberme hecho eco de las críticas al gobierno por la contratación de una empresa familiar para el bordado de los logos de las camisas de trabajo.

  3. Haber cuestionado a las autoridades por el incremento en los niveles de criminalidad en nuestro país.

  4. Haber sido fundador del movimiento ciudadano Cruzada por la Paz.

  5. Mi apoyo desinteresado al proyecto de transformación educativa, por considerarlo necesario para el desarrollo del país.

  6. Pedir al gobierno que reconsiderara la decisión de aprobar la ley 30 tal y como se hizo, desconociendo las críticas de la sociedad civil.

  7. Haber llamado insistentemente a nuestros gobernantes para que atendieran el problema de Bocas del Toro previendo una explosión social.

  8. Haber pedido a gritos a las partes en conflicto por la Ley 30 que se sentaran a resolver el problema por la vía del diálogo.

  9. Mi apoyo al proyecto del Metrobús ante el caótico sistema de transporte existente en la ciudad capital que tanto luto y dolor ha ocasionado en los hogares panameños.

  10. Haber preguntado en múltiples ocasiones, dónde quedaron las promesas de campaña encaminadas a reducir los precios de la canasta básica familiar.

  11. Haber criticado el rumbo que ha tomado nuestra justicia, luego del nombramiento de los dos nuevos magistrados y la salida de la procuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez.

Pregunto ahora, ¿qué pecado mortal he cometido o es que en democracia el decir lo que uno piensa tiene un costo tan alto?

La situación ha llegado a tales niveles que he pensado que hasta mi vida corre peligro por algunos mensajes que he recibido y que a veces prefiero pasar por alto.

Los periodistas serios no somos enemigos del gobierno, lo que queremos es que se cumpla con las reglas de la democracia. Un país donde se respeten las instituciones, la libertad de expresión, la independencia de los poderes, donde exista una verdadera justicia.

‘Sin Libertad de Expresión y sin el libre ejercicio a la profesión no hay democracia.

Vingt-six ans se sont écoulés depuis le jour où j'ai décidé d'abandonner mon terroir, Chitré, pour venir à la capitale avec le rêve de devenir un professionnel et d'y fonder ma famille. Comme toute chose dans la vie, commencer ne fut pas facile car contrairement à mes camarades citadins, pour moi tout était compliqué car j'étais un jeune homme de la campagne qui ne connaissais même pas les rues et avenues de la grande ville.

 

J'ai dépassé peu à peu les obstacles que la vie me présentait avec l'aide de ma famille, qui, avec beaucoup d'effort et sacrifice m'a permis de poursuivre mon rêve. En décembre 1989, à Panama, régnait le chaos et l'incertitude, des bombes, des morts, des mises à sac. J'avais l'opportunité de ma vie: travailler comme journaliste dans la Corporation Panaméenne de Radiodiffusion. J'ai accepté le défi et aujourd'hui, presque 21 ans après, j'ai réussi à gagner le respect de la communauté panaméenne pour ma droiture et indépendance, des valeurs que j'ai apprises dans mon foyer et auprès de mes professeurs.

 

Durant ces 21 années j'ai couvert quatre élections présidentielles et j'ai eu à m'entretenir avec cinq gouvernements différents. Durant tout ce temps j'ai vécu des moments difficiles, mais supportables, au cours desquels jamais une critique ou une mise en cause n'a été considérée comme une conspiration contre le gouvernement. Les choses ont changé et aujourd'hui le niveau de frustration que je ressens m'obligent à dénoncer les attaques personnelles violentes dont je suis l'objet depuis deux médias proches de hauts fonctionnaires du gouvernement.

 

Ces deux moyens de communication utilisent pour leurs propos malsains, de véritables mercenaires du microphone, qui comme des enfants avec un nouveau jouet, jouent sans aucune sorte de scrupule avec la noble mission imposée par le journalisme. Mais quels péchés ai-je commis pour que ces fonctionnaires du gouvernement, proches du président de la République, aient décidé de déverser sur moi et ma famille toute leur haine et leurs intrigues?

 

Aujourd'hui, j'avoue devant Autel de la Patrie et je mets à découvert mes possibles péchés:

 

  1. Avoir mis en cause un officier de la Police National qui a frappé deux travailleurs dans une station d'essence.
  2. Avoir retransmis les critiques contre le gouvernement pour la signature de contrats au bénéfice d'une entreprise familiale pour les broderies des logos des chemises de travail.
  3. Avoir mis en cause les autorités pour l'accroissement de la criminalité dans notre pays.
  4. Avoir été le fondateur du mouvement citoyen Cruzada por la Paz.
  5. Mon soutien désintéressé au projet de transformation éducative, le considérant nécessaire au développement du pays.
  6. Demander au gouvernement de réconsidérer la décision d'approuver la loi 30, ce qu'il a fait, sans tenir compte des critiques de la société civile.
  7. Avoir fait appel avec insistance à nos gouvernants pour qu'ils tiennent compte du problème de Bocas del Toro en prevoyant une explosion sociale.
  8. Avoir demandé, à cors et à cris, aux parties en conflit sur la loi 30 de s'assoir autour d'une table afin de résosudre le problème par le dialogue;
  9. Mon soutien au projet du Metrobus face au chaotique système de transport existant dans la capitale et qui a endeuillé tant de foyers panaméens.
  10. Avoir demandé à maintes reprises, où étaient restés les promesses de campagne orientées à réduire les prix du panier de la ménagère.
  11. Avoir critiqué le chemin prix par notre Justice, après la nomination de deux nouveaux magistrats et la mise à pied de la Procureuse Générale de la Nation, Ana Matilde Gomez.

Je demande maintenant, quel péché mortel ai-je commis ou alors est-ce qu'en démocratie de dire ce que l'on pense doit se payer à un prix aussi élevé?

 

La situation est arrivée à de tels niveaux que j'ai même pensé que ma vie était en danger du fait de quelques messages que j'ai reçu et que parfois je préfère laisser de côté.

 

Les journalistes sérieux ne sommes pas des ennemis du gouvernement, ce que nous voulons est que l'on respecte les régles de la démocratie. Un pays où l'on respecte les institutions, la liberté d'expression, l'indépendence des pouvoirs, où il existe un véritable justice.

 

Sans Liberté d'expression et sans le libre exercice de la profession, il n'y a pas de démocratie.                           

 

 

 

 

 

 

Periodismo en democracia

La Prensa.com

Álvaro Alvarado

 

El 11 de noviembre pasado escribí un artículo en el que denuncié una serie de ataques y amenazas de que era víctima, por el simple hecho de ejercer mi profesión de periodista. Personas sin escrúpulos, valores ni solvencia moral eran los autores materiales e intelectuales de tales campañas dirigidas a destruir mi credibilidad con todo tipo de calumnias e injurias.
En aquel momento, conversé sobre el tema con el presidente, Ricardo Martinelli, y, luego, con el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, ambos me expresaron su rechazo a ese tipo de prácticas, señalando que tomarían las medidas para que estas cosas no siguieran sucediendo. Han pasado cinco meses y ahora la situación se ha vuelto a complicar.
La Estrella de Panamá reveló, en su edición del lunes 21 de marzo, la existencia de un supuesto complot para sacar a la Lic. Ana Matilde Gómez de la Procuraduría, denuncia que fue hecha por la Lic. Zulay Rodríguez. Esta noticia tenía, según mi parecer y el de la mayoría de los medios periodísticos del país, un gran peso por los personajes que estaban involucrados. En ese momento, comencé a mover cielo y tierra para lograr que la denunciante estuviera en mi noticiero hablando del tema. Luego de muchos esfuerzos logramos que Rodríguez aceptara nuestra invitación y fue así como empezó nuestro seguimiento del delicado tema.
Ese fue mi gran pecado; desde ese día comenzaron las llamadas y los mensajes de advertencia en los que me decían que me preparara, porque los involucrados en el supuesto complot estaban tramando un plan con el fin de desacreditarme a como diera lugar. Las advertencias pasaron a amenazas; la pasada semana recibí llamadas en las que me decían que si no dejaba el tema Zulay a la buena, lo haría a la mala, porque iban a destruir mi reputación, haciendo uso de cualquier patraña.
Las advertencias y amenazas se convirtieron en realidad y hoy algunos títeres, mercenarios, nuevos Codepadis o sicarios de los medios, que se autodenominan periodistas o analistas, han iniciado una campaña negativa en mi contra, por el simple hecho de ejercer el periodismo. Pero lo preocupante de todo esto es que los ataques se originan en programas en los que solo se escucha propaganda de Gobierno. ¿Debería, entonces, deducir que gente vinculada al Gobierno está detrás de estos ataques?
El 20 de diciembre de 1989, cuando se produjo la caída de la dictadura militar, soñé que nunca más volveríamos a vivir esos momentos, cuando ejercer el periodismo era un peligro; sin embargo, tengo que confesar que la situación ha llegado a tal nivel que a veces siento temor y hasta deseos de colgar los guantes, hacer maletas y salir huyendo de este país. Pero me siento, reflexiono y me digo a mí mismo que la lucha por construir un mejor Panamá, en el que se respete y valore el libre ejercicio de la profesión, tiene que seguir.
Durante estos 21 años de actividad periodística me ha tocado ver cómo los políticos que están en oposición aplauden a los medios cuando divulgan escándalos que involucran al Gobierno, sin embargo, esos mismos políticos al llegar al poder convierten a los medios en enemigos cuando los hallazgos que se divulgan tienen relación con su gestión de Gobierno.
No puede ser que, por el simple hecho de expresar lo que uno siente y piensa, tengamos que vernos sometidos a situaciones en las que se intimida, atacando al mensajero y no el mensaje.

 

* Publicado en el diario La Prensa

Le 11 novembre dernier j'ai écrit un article par lequel je dénonçais une série d'attaques et de menaces dont j'étais la victime, pour le simple fait d'exercer mon métier de journaliste.

Des individus sans scrupules, sans valeurs et sans autorité morale en étaient les auteurs matériels et intellectuels de ces campagnes orientées à détruire ma crédibilité par toutes sortes de calomnies et de propos injurieux.

A cette époque, j'ai discuté du sujet avec le président, Ricardo Martinelli, et ensuite avec le ministre de la Présidence, Demetrio Papadimitriu. Tous les deux ont exprimé leur rejet de telles pratiques, indiquant qu'ils prendraient des mesures pour que ces fait ne s perpétuent pas.  Cinq mois se sont écoulés et encore une fois les choses se compliquent.

La Estrella de Panama, a revelé, dans son édition du lundi 21 mars, suite à une dénonciation de Maître Zulay Rodríguez, l'existence d'un supposé complot pour la mise à pied de la Procureuse de la République, Ana Matilde Gómez. Cette information avait, à mon avis et de l'avis de la majorité des médias du pays, un grande importance du fait des personnalités qui s'y trouvaient impliquées. A partir de ce moment, j'ai tout fait pour obtenir que Maître Rodriguez vienne à mon journal  parler du sujet. Après bien des efforts, nous avons obtenu que Maître Rodriguez accepte notre invitation et nous avons commencé, donc, le suivi de cette affaire.

Voilà mon grand péché. A partir de ce moment les appels, les messages et les avertissements ont commencé pour me prévnir que les impliqués dans le supposé complot étaient en train de monter un plan pour me discréditer coûte que coûte. Les avertissements sont devenus des menaces; la semaine dernière; j'ai reçu des appels me disant que si je ne laissais pas tomber le thème en question de gré, j'aurais à le faire de force, car ils allaient détruire ma réputation, en ayant recours à n'importe quel mensonge.

Les avertissements et menaces sont devenus réalité et aujourd'hui quelques marionnettes, mercenaires, nouveaux CODEPADIS ou sicaires des médias qui s'auto désignent comme journalistes ou analystes, ont commencé une campagne contre moi, pour le simple fait de faire du journalisme. Mais le plus inquiétant de ceci est que les attaques ont pour origine des programmes où l'on n'entend que la propagande du Gouvernement. Faudra-t-il déduire alors, que des gens liés au Gouvernement se trouvent derrière ces attaques?

Le 20 décembre 1989, lorsque la chute de la dictature militaire s'est produite, j'ai rêvé que plus jamais nous n'aurions à vivre ces moments là, quand faire du journalisme était dangereux; cependant, je dois avouer que la situation est arrivé à un tel point que parfois j'ai peur et même le désir de jeter l'éponge, faire mes valises et fuir ce pays. Mais je me pose, réfléchis et me dis que la lute pour construire un Panama meilleur, dans lequel on respecte et donne de la valeur au libre exercice de la profession, doit se poursuivre.

Pendant ces 21 années d'activité journalistique j'ai eu a voir comment les politiciens qui se trouvent dans l'opposition applaudissent les médias lorsqu'ils mettent sur la place publique des scandales où le Gouvernement est compromis, néanmoins, ces mêmes politiciens, lorsqu'ils arrivent au pouvoir transforment les médias en ennemis, lorsque les informations qui sont divulguées mettent en cause la gestion du Gouvernement.

Il n'est pas possible que le seul fait d'exprimer sa pensée et ses sentiments, nous soyons soumis à des situations où l'on nous intimide, en attaquant le messager et non le message.

 

 

 

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