Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
Sonia Chirú

De la mundialización y otras catástrofes

12 Octobre 2014 , Rédigé par Sonia Chirú - mirando-hacia-panama.over-blog.com Publié dans #Historia

Estamos viviendo uno de los avatares de lo que hoy llamamos la mundialización con la amenaza de un virus que está matando a cientos de seres humanos en la África del Oeste. La humanidad lo ha vivido cientos, qué digo, miles de veces desde que el mundo es mundo. Desde que los barcos encallaban en puertos trayendo ratas y enfermos de peste bubónica que se esparcían en un santiamén por todo un continente. Los viajes y exploraciones traían y llevaban de todo.

Un día como hoy, las caravelas de Cristóbal Colón acostaron a las riberas de Américas, por casualidad. Desde ese día, la tierra se hizo redonda para los hombres del Renacimiento, todo empezó a circular cruzando océanos. Primero lentamente, por mar, en embarcaciones improbables, en máquinas voladoras después. Y el mundo se achicó. Y vino el internet. Y aquí estamos, todos, en la misma aldea, con el ébola a nuestras puertas.

Así como la fiebre amarilla, la sífilis o la viruela saltaron continentes, ahora nos toca a todos luchar contra esta enfermedad que, mientras se le creyó limitada a las riberas del río que le da su nombre, a nadie se le ocurrió buscar un remedio. La investigación científica está demasiado ocupada en cosas "importantes" que conserven belleza y virilidad a los ricos de este mundo. Ahora sabemos que el ébola puede tocar a cualquiera. Los virus saben coger el avión. Ahora con mayor velocidad que antes.

De la Edad Media al mundo moderno

El hombre de la Edad Media europea conocía el Mediterráneo, sabía de las riquezas del Lejano Oriente gracias a viajeros y comerciantes que se arriesgaban por tierra y por mar. Los relatos de Marco Polo, entre otros, despertaban curiosidad y hacían volar la imaginación. Las luchas territoriales y políticas eran permanentes y en la mayoría de los casos se levantaba el estandarte de la defensa de la fe. Moros y cristianos. Lo político se vestía de religión y vice-versa. La inquisición estaba al servicio de la política y muchas veces de la acaparación de riquezas. Dominar territorios siempre ha tenido un objetivo económico ante todo, cualesquiera que hayan sido los pretextos que se invoquen. El comercio movía al mundo de la mano con la sed de conocimiento y el deseo de alejar las fronteras del mundo conocido, entorpecido, a veces, por el dogma.

Las especias de oriente así como sus sedas, se habían convertido en elementos importantes del comercio entre Asia y Europa. La caída de Constantinopla a manos del Imperio Otomano, trajo inseguridad en las rutas comerciales y carestía en los productos venidos de Oriente. Se hizo urgente la búsqueda de nuevas rutas para llegar al anhelado Cipango y a sus riquezas. La nación que lo lograra llevaría ventaja sobre las demás. Los reinos de Castilla y Aragón unidos, acababan de conquistar el Reino de Granada, último bastión moro en la península, al mismo tiempo que se expulsaba a los judíos del reino de España.

¿Cómo convenció Colón a la Reina Isabel de Castilla que arriesgara fondos del Estado en una empresa tan descabellada como una navegación hacia el oeste por ese mar del que nadie conocía los límites y plagado de leyendas de espanto? Quizás Colón no estaba loco y tenía buenos motivos para pensar que la empresa era posible. Sus trabajos anteriores de cartografía tal vez le habían dado claves que otros no tenían.

Y lo logró. Alcanzó nuevas tierras, no las que él creía alcanzar. Pero fue una hazaña tan grandiosa que es justo que hoy se le rinda homenaje por su valentía y por lo que trajo como grandeza para España.

Otros lo habían logrado antes que él. Se habla de los grandes navegantes de la época, Fenicios y Vikingos entre otros. Pero aquellas exploraciones no tuvieron las consecuencias que tuvo la empresa española al mando de Cristóbal Colón.

El cataclismo ecológico y la mundialización en marcha

El viaje de Colón cambió la percepción del mundo. Cambió la historia de la humanidad. Fue también uno de los grandes cataclismos ecológicos y humanos de la historia. Aquello fue como andar sobre la Luna en el siglo XX. El mundo se achicó. El saber científico y geográfico conoció un incremento desconocido hasta entonces. Y el comercio siguió dominando los mares. Y vino la explosión biológica en todos los sentidos.

El Hombre Americano, vivía en un continente inmenso adonde habían llegado milenios antes y se habían regado de norte a sur. Igual que el europeo, había creado sus dioses y creencias, luchaba por dominar territorios, habían construído civilizaciones con arte, ingeniería, poesía, mitos, tradiciones y sociedades jerarquizadas con sus jefes de guerra y sus sacerdotes que dictaban la ley en aquéllas. Adoraban a la Luna y al Sol e intentaban rendir homenaje a sus dioses para atraerse sus favores. Sus ritos sacrificiales podían acercarse a los del cristianismo en algunos casos. Decir que el hombre americano desconocía la violencia, sería pecar de buenismo. A las conquistas de unos, respondía la resistencia de otros y las guerras eran constantes. Como en Europa.

Fue el encuentro de culturas y concepciones del mundo. Choque de mitos y leyendas. El mestizaje mental y humano que ya había empezado en el Viejo Continente tomo un auge sin precedentes en América. En ese choque, a pesar de alguna que otra resistencia, el Hombre americano perdió la batalla. Sus divisiones internas eran demasiado importantes para resistir.  El "divide y vencerás" fue la mejor táctica de la conquista.

Europa se hizo más rica, no sólo por el oro, se trajeron el maíz y la papa; el tomate y el frijol; aprendieron a comer aguacate, piña, cacao... Esa gran variedad de nuevos productos contribuyeron grandemente a la lucha contra las hambrunas que regularmente azotaban a todo el viejo mundo. No se hizo de la noche a la mañana pero la papa frita de hoy en Europa es la heredera de aquella revolución.

También, con la conquista entraron vacas, caballos, gallinas... al nuevo mundo donde la ganadería se incrementó y con estos aportes la alimentación se hizo más variada. Y claro, cada español que se iba a América se llevaba las semillas que para él eran fundamentales a su supervivencia y a su marco de vida. La migración de hombres, plantas y animales dieron al traste con lo autóctono y lo importado.

España, como Portugal, se llevó al Nuevo Mundo lo que era su mundo de aquel tiempo. Fue una nueva cruzada para convertir infieles que cubría una empresa de dominación territorial y económica. El imperio español nació con la aventura de Cristóbal Colón y se prolongó con los tantos aventureros que se arriesgaron en busca de las riquezas prometidas. Lo normal en aquellos tiempos en que los súbditos de la Corona levantaban ejércitos con sus propios fondos para cualquier empresa al "servicio de la corona" y en que el comercio o el saqueo permitían recuperar los fondos invertidos.

Sí. Los españoles tienen derecho a celebrar el día de hoy 12 de octubre. Fue el día en que, en las postrimerías del siglo XVI, España se regó por el mundo, cambió todas las enciclopedias, la cartografía, las ciencias naturales, la biología... tantas cosas más. Algunas para bien, otras para mal. ¡Feliz 12 de octubre amigos españoles! Pero por favor, ¡quítenle eso del "Día de la Raza"!

Altar de oro en la Iglesia de San José, Casco Antiguo, San Felipe, Panamá

Altar de oro en la Iglesia de San José, Casco Antiguo, San Felipe, Panamá

Partager cet article

Repost 0

Commenter cet article